Abuso sexual y agresión sexual: ¿en qué se diferenciaban? Regulación anterior a la reforma del Código Penal

Diferencias entre abuso sexual y agresión sexual

Desde el 7 de octubre de 2022, fecha en la que entró en vigor la Ley Orgánica 10/2022, NO EXISTE el delito de abuso sexual en el Código Penal. Ahora, cualquier acto que atente contra la libertad o indemnidad sexual de una persona realizado sin su consentimiento es constitutivo de un delito de agresión sexual.

Si está siendo investigado o va a ser enjuiciado por un delito contra la libertad sexual cometido antes del 7 de octubre de 2022, le será de aplicación el Código Penal anterior a la reforma (que era el vigente en el momento de comisión del delito) donde sí se recogían los delitos de agresión y abuso sexual como tipos penales distintos. Esto es así salvo que la regulación actual ofrezca un resultado más favorable al investigado/encausado, en cuyo caso se aplicará el Código Penal en vigor actualmente (el posterior a la reforma).

Como aún es posible que se aplique el Código Penal anterior a la reforma, vamos a explicar en qué se diferenciaban los delitos de agresión sexual y abuso sexual.

 

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Regulación anterior a la reforma del Código Penal

En ambos tipos penales el bien jurídico protegido es la libertad sexual, por lo cual se penalizan las conductas en las que la participación de la víctima no es libre ni voluntaria.

Se debe tener en cuenta la jurisprudencia, ya que varias sentencias judiciales ayudan a entender situaciones difíciles de valorar y probar. En especial, teniendo en cuenta que estos delitos se basan en una concepción según la cual la negativa o el silencio ante un avance de naturaleza sexual puede ser interpretado como un consentimiento.

Definiciones del Código Penal

Los delitos contra la libertad e indemnidad sexuales se encuentran tipificados en el Título VIII, del Libro II del Código Penal.

Abuso sexual

El abuso sexual era definido por el capítulo II del mencionado Título del Código Penal, artículos 181 y siguientes. Se definía con la realización de actos que atentan contra la libertad e indemnidad sexual de una persona sin violencia o intimidación y sin que medie consentimiento.

Se consideraban abusos sexuales no consentidos los que se ejecuten sobre personas privadas de sentido, abusando de su trastorno mental. También los que se cometieran anulando la voluntad de la víctima mediante uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia que produzca ese efecto.

Además, se entendía que existía abuso sexual cuando el consentimiento de la víctima se obtenía aprovechándose de una situación de superioridad física o social.

Una agravante de este delito era el abuso sexual consistente en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías mencionadas.

Otro agravante era la edad, ya que se penaliza el abuso sexual contra menores de 16 años. 

Además, las penas impuestas se aplicarían en la mitad superior cuando el abuso sexual fuera concurrente con una situación en la que la víctima se encuentre en una situación especial de vulnerabilidad, o el atacante se aproveche de una situación de conveniencia o una relación de superioridad o parentesco con la víctima.

Agresión sexual

La agresión sexual se encontraba definida en el Capítulo I del mencionado Título, artículos 178 a 180. Según estos preceptos, se entendía por agresión sexual el atentado contra la libertad sexual de una persona, utilizando violencia o intimidación.

Las agravantes eran el acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o la introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías.

Además, la concurrencia de:

  • Violencia o intimidación de carácter degradante o vejatorio.
  • Actuación conjunta de dos o más personas.
  • Situación en la que la víctima sea especialmente vulnerable por su edad, estado de salud, discapacidad o cualquier otra circunstancia excepto que sea menor de 16 años. De hecho, los abusos y agresiones sexuales a menores de dieciséis años cuentan con un capítulo especial, compuesto por el artículo 183.
  • Aprovechamiento por parte del agresor de una situación de convivencia o una relación de superioridad o parentesco.
  • Uso de armas o elementos peligrosos, susceptibles de producir la muerte o lesiones.
  • Concurrencia de dos o más de las mencionadas circunstancias.

Diferencias entre abuso y agresión sexual

Del análisis anterior surge claramente la principal diferencia entre abuso y agresión sexual, que era el uso de la violencia o intimidación. Sin embargo, la sentencia del Tribunal Supremo STS 344/2019 sobre el caso que se conoció como "La Manada", explicitó más puntualmente las diferencias:

  1. La diferencia entre abuso y agresión sexual se fundamenta en el uso de la intimidación o violencia.
  2. El consentimiento es irrelevante en el caso de la agresión sexual, ya que es imposible que se dé, precisamente debido al uso de intimidación o violencia.

Por lo tanto, ni el consentimiento ni la existencia o no de penetración diferenciaban el abuso de la agresión sexual, sino expresamente el uso de la violencia o intimidación.

Desde este punto de vista se debe explicar qué se entiende por violencia o intimidación. Si bien no existe una lista de conductas violentas, desde la jurisprudencia se entiende que violencia equivale a acometimiento, imposición material, uso de la fuerza física u otro factor de superioridad para vencer la voluntad de la víctima.

Por su parte, se considera que existe intimidación cuando la víctima cede ante la agresión para evitar un mal mayor sobre su persona o bienes o sobre la persona o bienes de un tercero con quien tenga una relación estrecha.

Por otro lado, se ha establecido que no es necesario que la amenaza sea grave, sino que basta con que sea real y creíble por parte de la víctima.

Además, las amenazas deben ser eficaces para anular la resistencia de la víctima. Es decir que la agresión sexual existe tanto si se utiliza la fuerza o intimidación como si se la aprovecha o beneficia de la empleada por otras personas o ante determinadas circunstancias.

Si los presuntos hechos delictivos se cometieron antes del 7 de octubre de 2022 y desconoce si en su caso resulta más ventajosa la aplicación del Código Penal anterior o posterior a la reforma operada por la LO 10/2022, contacte con nosotros.

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