¿Qué se entiende por delito de violación?

Delito de violación

El delito de violación está encuadrado dentro del capítulo que el Código Penal reserva a las agresiones sexuales, y se configura como un tipo agravado de agresión sexual.

El bien jurídico que se trata de proteger con la tipificación del delito de violación, al igual que con el resto de delitos de agresión sexual, es la libertad sexual.

En este artículo vamos a analizar los elementos requeridos para apreciar la comisión de un delito de violación, qué pena lleva aparejada y en qué medida le han afectado las últimas modificaciones de la ley penal.

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¿Cuándo existe delito de violación?

El delito de violación está regulado en el artículo 179 del Código Penal, y se entiende cometido cuando se produce una agresión sexual consistente en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por vía vaginal o anal.

El artículo remite, por tanto, a la definición de agresión sexual, ya que la violación es una agresión sexual donde se produce un acceso carnal con las características descritas.

La agresión sexual está definida en el artículo 178, y se entiende por tal cualquier acto que atente contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento.

De todo lo expuesto se puede concluir que, para que exista delito de violación, deben concurrir los siguientes elementos:

  • Un acto que atente contra la libertad sexual de otra persona.
  • Ausencia de consentimiento de la víctima. Se entiende en todo caso que no hay consentimiento cuando los actos de que se trate se realicen empleando violencia, intimidación o abuso de una situación de superioridad o de vulnerabilidad de la víctima, así como los que se ejecuten sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuya situación mental se abuse y los que se realicen cuando la víctima tenga anulada por cualquier causa su voluntad (artículo 178.2).
  • Acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal.
  • O introducción de objetos o miembros corporales por vía vaginal o anal.

El delito de violación es un delito de los denominados semipúblicos o semiprivados, y, como tal, solo puede ser perseguible si media denuncia del agraviado o querella del Ministerio Fiscal, a menos que la víctima sea menor de edad o desvalida, en cuyo caso, bastará con la denuncia del Ministerio Fiscal.

Debido a su carácter semipúblico, el perdón del ofendido no tiene ningún efecto sobre la perseguibilidad del delito, y no extingue la acción ni la responsabilidad penal (artículo 191).

¿Con qué pena se castiga el delito de violación?

El delito de violación en su tipo básico está castigado con la pena de prisión de 4 a 12 años, lo que supone que la decisión judicial se pueda mover en una horquilla bastante amplia.

Existe un tipo agravado de violación recogido en el artículo 179.2, cuando la agresión constitutiva de violación se comete empleando violencia o intimidación o cuando la víctima tenga anulada por cualquier causa su voluntad. En este caso, la pena prevista es de prisión de 6 a 12 años, por lo que solo se agrava la pena mínima.

Además, si concurren las circunstancias agravantes del artículo 180, se aplicará una pena de prisión de 7 a 15 años para el tipo básico de violación o de 12 a 15 años para la violación agravada que se cometa mediante violencia o intimidación, o sobre una persona que tenga anulada la voluntad.

Si concurren dos o más circunstancias agravantes, las penas se aplicarán en su mitad superior.

Por otro lado, si el culpable se ha prevalido de su condición de autoridad, agente de la autoridad o funcionario público, la pena de prisión llevará aparejada la de inhabilitación absoluta de 6 a 12 años.

Por último, el artículo 192 establece una serie de penas o medidas accesorias aplicables a los delitos contra la libertad sexual castigados con pena de prisión y, por tanto, al delito de violación:

  • Medida de libertad vigilada de 5 a 10 años, una vez se haya cumplido la pena privativa de libertad.
  • A los ascendientes, tutores, curadores, guardadores, maestros o a cualquier otra persona encargada del menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección, que resulte autor o cómplice del delito, se le aplicará la pena en su mitad superior, a menos que esta circunstancia ya se haya tenido en cuenta en el tipo penal.
  • Los responsables de la violación cuando la víctima sea menor de edad serán castigados también con la pena de privación de la patria potestad o de inhabilitación especial de 4 a 10 años para los derechos de patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento.
  • A los responsables de delito de violación se les impondrá además una pena de inhabilitación especial para cualquier profesión, oficio o actividad retribuida o no, que implique contacto regular y directo con menores de edad, por un tiempo superior entre 5 a 20 años al de la duración de la pena de prisión impuesta.

¿Cuáles son las circunstancias agravantes del delito de violación?

Las circunstancias agravantes que establece el artículo 180 son las siguientes:

  1. Que la violación se cometa por dos o más personas que actúen conjuntamente.
  2. Que vaya precedida o acompañada de una violencia de extrema gravedad o de actos particularmente degradantes o vejatorios.
  3. Que la víctima se halle en una situación de especial vulnerabilidad debido a su edad, a una enfermedad, a una discapacidad o a cualquier otra circunstancia, salvo que se trate de un menor de 16 años, en cuyo caso, se estaría cometiendo el delito agravado contemplado en el artículo 181.
  4. Que la víctima sea o haya sido esposa o pareja del agresor.
  5. Que el autor se haya prevalido de una situación o relación de convivencia, de parentesco o de superioridad con respecto a la víctima.
  6. Que el responsable emplee armas o medios similares que puedan producir la muerte o lesiones a la víctima.
  7. Que haya sido el propio agresor quien haya anulado la voluntad de la víctima suministrándole fármacos, drogas o cualquier otra sustancia de efectos semejantes.

¿Qué particularidades se aplican en la violación a menores de 16 años?

Además de los tipos agravados ya mencionados, el Código Penal castiga con penas más graves la violación cuya víctima sea un menor de 16 años.

El artículo 181.4 prevé una pena de prisión de 8 a 12 años si se realizan actos de carácter sexual consistentes en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal o introducción de miembros corporales u objetos por vía vaginal o anal, tanto si se realizan personalmente con el menor como si los realiza el menor con un tercero o sobre sí mismo a instancia del agresor.

La pena será de 12 a 15 años cuando la violación (entendida siempre como acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal o introducción de miembros corporales u objetos) se realice empleando violencia o intimidación, o abuso de una situación de superioridad o de vulnerabilidad de la víctima, o si la víctima se halla privada de sentido o tiene anulada su voluntad, o se abusa de su situación mental.

Existe también un tipo agravado para la violación de menores de 16 años, si concurre alguna de las circunstancias del artículo 181.5, que son muy similares a las circunstancias agravantes del tipo general contempladas en el ya analizado artículo 180, y además:

En caso de que concurran varias circunstancias agravantes, se aplicarán las penas correspondientes en su mitad superior.

Por otro lado, si el agresor se ha prevalido de su condición de autoridad, agente de autoridad o funcionario público, se le impondrá, además, la inhabilitación absoluta por un tiempo de 6 a 12 años.

¿El delito de violación se ha visto afectado por la ley del solo sí es sí?

La conocida como ley del solo sí es sí es la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual.

Esta ley introdujo una modificación en el artículo 179 del Código Penal, que regula la violación, de modo que la pena prevista anteriormente para este delito, consistente en prisión de 6 a 12 años, pasó a ser de 4 a 12 años, experimentando una rebaja de 2 años en el límite mínimo, lo cual tuvo como consecuencia la revisión de muchas penas impuestas bajo la vigencia de la regulación anterior.

Esto fue así como consecuencia de la aplicación del principio general de retroactividad de la norma penal más beneficiosa para el reo que rige nuestro ordenamiento jurídico.

Poco después de esa modificación, que tuvo las mencionadas consecuencias no deseadas, se dictó la Ley Orgánica 4/2023, de 27 de abril, para la modificación de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, en los delitos contra la libertad sexual, la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores, que intentó enmendar de alguna manera los errores de la norma anterior.

De acuerdo con esta nueva modificación, el artículo 179 se vio alterado de nuevo con la introducción de un segundo párrafo:

2. Si la agresión a la que se refiere el apartado anterior se cometiere empleando violencia o intimidación o cuando la víctima tuviera anulada por cualquier causa su voluntad, se impondrá la pena de prisión de seis a doce años.

Artículo 179.2 del Código Penal

De este modo, se hacía una diferenciación en función de que concurriera violencia o intimidación, graduando las penas en atención a la mayor gravedad de algunas conductas, y se volvía a la pena prevista para el delito en un primer momento, la pena de prisión de 6 a 12 años, aunque ahora solo es aplicable si concurren dichas circunstancias, y no en todos los casos.

Eso no evita que aquellos reos de violación a los que se le hubiera aplicado la pena mínima bajo la vigencia de la norma anterior a la ley del solo sí es sí se puedan seguir beneficiando de la revisión de la condena y ver rebajada su pena de 6 a 4 años, si la violación no se cometió empleando violencia o intimidación.

¿Cómo han cambiado las circunstancias agravantes tras la Ley del solo sí es sí?

Los artículos que regulan las circunstancias agravantes aplicables a la violación también han sufrido modificaciones:

Circunstancias agravantes antes de la ley del solo sí es sí

La versión anterior del artículo 180 establecía que, como resultado de la concurrencia de las circunstancias agravantes, la pena pasaría a ser de prisión de 12 a 15 años, frente a la pena del tipo básico del delito de violación, que era de prisión de 6 a 12 años.

En cuanto a las circunstancias contempladas, solo había cinco, y la circunstancia de parentesco estaba acotada a ascendientes, hermanos y afines.

Ya se preveía que, en caso de concurrir varias circunstancias, la pena se impusiera en su mitad superior.

Circunstancias agravantes tras la ley del solo sí es sí

Tras la entrada en vigor de la Ley Orgánica 10/2022, la pena agravada por concurrencia de las circunstancias agravantes pasa a ser de prisión de 7 a 15 años, frente a los 12 a 15 de la regulación anterior. Por tanto, experimenta una importante rebaja en su límite inferior.

En cuanto a las propias circunstancias, se introducen las siguientes modificaciones:

  • Se añade el inciso de empleo de violencia de extrema gravedad en la comisión de los hechos, bien precediendo, bien acompañando a la agresión. Este inciso se suma al trato degradante o vejatorio.
  • Se cambia el orden de las circunstancias, poniendo en primer lugar la de que el hecho se cometa por varias personas conjuntamente.
  • Se introduce la perspectiva de género, añadiendo una agravante de violencia hacia la que sea o haya sido mujer o pareja del agresor.
  • Se cambia la expresión el autor por el responsable en la agravante de uso de armas, para evitar que se deje de aplicar la circunstancia al culpable de los hechos por la literalidad del artículo.
  • Se añade la circunstancia de que sea el propio autor de los hechos quien suministre las sustancias que priven de sentido y voluntad a la víctima.

Por último, se prevé que se aplique la pena accesoria de inhabilitación absoluta para el culpable que se valga de su condición de funcionario, agente de la autoridad o autoridad.

En cuanto a las agresiones sexuales a menores de 16 años, también se introducen las respectivas circunstancias agravantes en el artículo 181.

Circunstancias agravantes tras la ley de modificación de la ley del solo sí es sí

Con la finalidad de paliar los efectos negativos provocados por la ley del solo sí es sí o Ley Orgánica 10/2022, la Ley Orgánica 4/2023 introduce las siguientes modificaciones en las circunstancias agravantes del artículo 180:

En primer lugar, se hace una distinción en la pena aplicable como consecuencia de la concurrencia de circunstancias agravantes, de modo que pasa a ser de 7 a 15 años si se trata de una violación prevista en el tipo básico del artículo 179.1 y de 12 a 15 años si se trata de una violación prevista en el artículo 179.2, en la que se emplee violencia o intimidación.

Las circunstancias propiamente dichas experimentan los siguientes cambios:

  • Se eliminan las limitaciones de parentesco de ascendientes o hermanos en la circunstancia de parentesco, dejando una fórmula general que afecte a cualquier pariente.
  • Se cambia la palabra autor por la de responsable en la agravante de suministración de sustancias que anulen la voluntad de la víctima.

Además, se introduce un nuevo párrafo para resolver los problemas ocasionados por la concurrencia de violencia o intimidación, que se prevé como circunstancia agravante al tiempo que se exige para el tipo agravado de violación y además para el tipo básico de la agresión sexual, como forma de entender que ha habido ausencia del consentimiento.

En este sentido, se aclara que el conflicto se resolverá conforme a la regla del artículo 8.4 del Código Penal, el cual establece que el precepto penal más grave excluirá los que castiguen el hecho con pena menor.

¿Qué problemas plantea la regulación del delito de violación?

Como ha quedado puesto de manifiesto, la modificación operada en el Código Penal por la Ley Orgánica 10/2022, o ley del solo sí es sí, ha acarreado algunos inconvenientes:

  • En primer lugar, rebajó el límite mínimo de las penas de los delitos más graves, provocando la revisión de las condenas ya impuestas y rebajando en consecuencia las penas que ya estaban cumpliendo los delincuentes más peligrosos.
  • En segundo lugar, se crean unas horquillas excesivas en las penas previstas para los delitos más graves, aumentando la discrecionalidad del juzgador, que ante un delito de violación puede condenar tanto a 4 años de prisión como a 12.
  • Por último, en su afán por resaltar la importancia del consentimiento (que ya era el elemento principal en la regulación anterior) y de la concurrencia de intimidación, ha creado algunos conflictos de aplicación cuando la violación se lleva a cabo empleando violencia o intimidación, o cuando la víctima está privada de sentido o tiene anulada su voluntad.

Sobre este tercer punto, conviene hacer un análisis más profundo:

El Código Penal menciona la violencia o intimidación desde la propia definición de agresión sexual en el artículo 178, como forma de evidencia de que no ha habido consentimiento. Por tanto, en este caso, la violencia o intimidación forman parte de la configuración básica del tipo penal, y no se tienen en cuenta como agravante.

Por otro lado, en la regulación del delito de violación, se añade un subtipo agravado si concurren violencia o intimidación (artículo 179.2). Este subtipo no existía antes, y ya crea un conflicto en el caso de que la violencia o intimidación se hayan tenido en cuenta para apreciar la ausencia de consentimiento y entender que existe agresión sexual.

Por último, se ha introducido la agravante de empleo de violencia de extrema gravedad junto a la de trato degradante o vejatorio, agravando aún más la pena de la violación, que ya resultaba agravada por ese motivo.

Con todo ello, se da la difícil situación de que una misma circunstancia se tenga en cuenta para la aplicación de tres penas diferentes, y han de ser los tribunales los que decidan qué importancia atribuir a la circunstancia de violencia o intimidación, ya que no se puede castigar tres veces a una persona por el mismo motivo.

Para intentar solucionar ese conflicto es para lo que se añadió el párrafo aclaratorio del artículo 180 (y el 181 cuando se trata de agresiones a menores) que remite al artículo 8.4 del Código Penal, y que ya hemos tratado en el apartado anterior: en estos casos, el precepto penal más grave se aplicará con preferencia a los que castiguen el hecho con pena menor, excluyéndolos.

Algo similar a lo expuesto sobre la concurrencia de violencia o intimidación es lo que ocurre cuando se aprecia la agravante de que la víctima esté privada de sentido o se haya anulado su voluntad, y, además, se tiene en cuenta esta circunstancia para entender que existe ausencia de consentimiento y apreciar la existencia de agresión sexual, que es el presupuesto imprescindible del delito de violación.

Arturo González Pascual
Arturo González Pascual

Socio fundador de Dexia Abogados, abogado especialista en derecho penal y miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (colegiado número 91.186).

Licenciado en Derecho por la Universidad Carlos III de Madrid, Máster en Derecho Penal y Turno de Oficio, Máster en Derecho Penal Económico Internacional y curso de especialista en Compliance Penal.

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