El delito leve de coacciones en el Código Penal

Delito leve de coacciones

La ley castiga la conducta consistente en forzar a otra persona a hacer algo que no quiere hacer o bien en impedirle hacer algo que desea hacer. Según la entidad de la violencia empleada en la acción, se puede incurrir en un delito menos grave o en un delito leve, correspondiendo a ambos penas muy distintas.

El problema es dilucidar cuándo se está ante un tipo de delito u otro, ya que los elementos que concurren en ambas conductas punibles son muy similares.

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¿En qué consiste el delito leve de coacciones?

El delito leve de coacciones es una novedad introducida en el Código Penal por la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que, entre otras cosas, se despenalizaron faltas canalizándolas hacia su castigo por la vía administrativa, mientras que se conservaron otras que se consideró necesario mantener, si bien pasaron a denominarse delitos leves, como es el caso del delito leve de coacciones.

La consecuencia más inmediata de haber pasado de falta a delito leve es que, en la actualidad, es una conducta generadora de antecedentes penales. 

En cuanto al tipo penal, se castiga el acto de emplear la violencia para impedir a otra persona hacer algo que la ley no prohíbe u obligarla a hacer algo en contra de su voluntad, sea justo o injusto, si bien el empleo de la violencia ha de ser de carácter leve, para distinguir el delito leve del delito menos grave, que constituye el tipo básico del delito de coacciones.

No existe delito si el empleo de la violencia está legítimamente autorizado, como en el caso del que realizan los agentes de la autoridad y los facultativos hacia sus pacientes, en algunos casos (para administrar un tratamiento médico necesario, por ejemplo).

Se cometerá el tipo atenuado del delito de coacciones en lugar del tipo básico cuando, como consecuencia de la conducta descrita, se cause a otro una coacción de carácter leve, sin que la ley llegue a precisar qué se entiende por tal.

¿Dónde regula el Código Penal el delito leve de coacciones?

El delito de coacciones en su tipo básico está regulado en el artículo 172.1 del Código Penal.

1. El que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24 meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados.

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Artículo 172.1 del Código Penal 

El delito leve de coacciones está contemplado en el artículo 172.3, que se remite de forma implícita a la descripción del delito general de coacciones, si bien se especifica que, para el tipo atenuado, la coacción deberá ser de carácter leve.

3. Fuera de los casos anteriores, el que cause a otro una coacción de carácter leve, será castigado con la pena de multa de uno a tres meses. Este hecho sólo será perseguible mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.

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Artículo 172.3 del Código Penal

También se prevé otro tipo de delito de coacciones que está a medio camino entre uno y otro en términos de gravedad de la pena, y es el delito de coacciones en el ámbito de la violencia de género y la violencia doméstica, regulado en el artículo 172.2.

Aunque se refiera a una conducta coactiva de naturaleza leve, la realidad es que estamos ante un delito de los denominados “menos grave” que no se tramitará por el procedimiento de juicio sobre delitos leves, sino por el del procedimiento abreviado.

2. El que de modo leve coaccione a quien sea o haya sido su esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a ochenta días y, en todo caso, privación del derecho a la tenencia y porte de armas de un año y un día a tres años, así como, cuando el Juez o Tribunal lo estime adecuado al interés del menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección, inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento hasta cinco años.

Igual pena se impondrá al que de modo leve coaccione a una persona especialmente vulnerable que conviva con el autor.

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Artículo 172.2 del Código Penal

¿Cuáles son las características del delito leve de coacciones?

Para entender cometido el delito leve de coacciones, deben concurrir las siguientes condiciones:

  • Empleo de la violencia: no hay coacción si no existe violencia contra otra persona, entendida esta como fuerza física.
  • Falta de autorización legítima: ya hemos visto que solo existirá delito cuando el empleo de la violencia no esté autorizado por la ley, como ocurre cuando los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado emplean la fuerza contra un ciudadano para hacer cumplir la ley.
  • Limitación de la libertad de otra persona: la conducta coactiva debe ir destinada a limitar la libertad que tiene otra persona de hacer lo que desea.
  • Acto de impedir a alguien hacer lo que quiere o dejar de hacer lo que no quiere: el fin principal del acto de limitar la libertad es evitar que el otro haga lo que desea u obligarle a hacer algo que no quiere hacer.
  • Coacción de carácter leve: la coacción o empleo de la violencia debe tener poca entidad, ya que, en caso contrario, se estaría cumpliendo la conducta contemplada por el tipo básico, a la que corresponde una pena mucho mayor.

En su tipo especial, regulado en el artículo 172.2, deben concurrir, además de los descritos, otros elementos:

  • El autor de los hechos debe ser un hombre, cónyuge o excónyuge, o pareja o expareja de la víctima, sin necesidad de haber convivido con ella. La víctima, por tanto, solo puede ser la persona que responda a las características mencionadas: ser o haber sido la esposa del agresor, o estar o haber estado ligada a él por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia.
  • También se cumple este tipo penal especial si la víctima es una persona especialmente vulnerable que conviva con el autor.

En el tipo especial, vemos cómo se castiga con más contundencia el delito cometido dentro de las denominadas violencia de género y violencia doméstica.

¿Cómo se castiga el delito leve de coacciones?

La pena del delito leve de coacciones difiere considerablemente si se trata del tipo especial o del tipo común, es decir, en función de si existe o no una relación de afectividad o convivencia entre víctima y agresor.

¿Cuál es la pena para el delito especial de coacciones leves?

Así, en el caso del delito especial, esto es, el cometido contra la mujer pareja o expareja del agresor, o contra una persona vulnerable de su núcleo de convivencia, la pena consistirá en:

  • Prisión de 6 meses a 1 año. 
  • Alternativamente, trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 80 días. 
  • En todo caso, de manera adicional, privación del derecho a la tenencia y porte de armas de 1 año y 1 día a 3 años. 
  • Cuando el juez lo estime oportuno para salvaguardar el interés de los menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección, también se impondrá la pena de inhabilitación especial de hasta 5 años para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento.

Si, además, el delito se comete en presencia de menores, o tiene lugar en el domicilio común o en el de la víctima, o se produce quebrantando una pena de alejamiento o medida de seguridad que prohíba comunicarse con la víctima, o residir o acudir a los lugares donde ella o su familia acuden, la pena se impondrá en su mitad superior.

Por el contrario, si el juez o tribunal lo estiman adecuado y lo razonan en la sentencia, podrán imponer la pena inferior en grado.

No obstante, el último párrafo del artículo 172.3 reserva una pena distinta a medio camino de las dos si la víctima es alguna de las que prevé el artículo 173.2, pero se entiende que siempre que no se trate de una mujer que sea pareja o expareja del agresor o una persona especialmente vulnerable, ya que, en ese caso, se aplicará la pena del tipo más agravado del delito de coacciones leves.

La pena prevista para estos casos, y aplicable, por tanto, cuando la víctima pertenece al núcleo familiar y de convivencia más cercano del agresor (el incluido en el ámbito de la violencia doméstica), será una de las siguientes:

  • Localización permanente de 5 a 30 días, siempre en domicilio diferente y alejado del de la víctima.
  • Trabajos en beneficio de la comunidad de 5 a 30 días. 
  • Multa de 1 a 4 meses, solo en los supuestos en que concurran las circunstancias del artículo 84.2 (que víctima y agresor no estén ligados por una relación económica como consecuencia de la relación familiar).

¿Cuál es la pena para el delito común de coacciones leves?

Si la víctima y su agresor no están unidos por una relación de afectividad o convivencia, y no concurren en ellos las condiciones del artículo 172.2, la pena a imponer en caso de coacciones leves consistirá en multa de 1 a 3 meses. 

¿Cómo se persigue la comisión del delito?

En caso de que se trate de un delito común de coacciones leves, sin las circunstancias agravantes de violencia de género o violencia doméstica, el delito solo podrá ser perseguible si existe denuncia de la persona agraviada o de su representante legal. Se trata, por tanto, de un delito semipúblico o semiprivado.

Por el contrario, en caso de que concurran las circunstancias agravantes mencionadas, no será necesaria la denuncia de la persona ofendida, y el delito podrá ser perseguido de oficio o como consecuencia de la denuncia de cualquier ciudadano. En este caso, se entiende que es un delito público que atenta contra el conjunto de la sociedad.

¿Qué diferencia hay entre el delito leve de coacciones y otras figuras afines?

La mayor dificultad que se puede presentar cuando se trata de perseguir y enjuiciar un delito de coacciones leves es saber dónde trazar la línea que separa este delito de otras figuras, máxime cuando las penas correspondientes a cada tipo son de tan diferente gravedad.

Diferencia entre el delito leve de coacciones y el tipo básico del delito de coacciones

Ambos tipos están contemplados en el mismo artículo, y la única diferencia entre uno y otro es que existe el tipo atenuado cuando la coacción es de carácter leve, ya que, en todo lo demás, se exige la concurrencia de los mismos elementos.

El Código Penal no aclara cuándo se entiende que existe una coacción de carácter leve, y no hay más remedio que estar a la apreciación del caso concreto que hagan los jueces y tribunales, además de guiarse por la jurisprudencia recaída sobre la materia.

No obstante, es importante poder separar ambas conductas, ya que la pena prevista para el tipo básico del delito de coacciones puede ser incluso pena de prisión de hasta 3 años, mientras que la pena reservada al delito leve consiste, de manera general, en una multa de 1 a 3 meses.

Diferencia entre el delito leve de coacciones y el delito de acoso

El delito de coacciones, en su tipo básico o atenuado (coacciones leves) comparte semejanzas con el delito de acoso regulado en el artículo 172 ter. No obstante, el delito de acoso está constituido por una serie de conductas previstas expresamente en el artículo que lo regula, lo que hace que se trate de un delito fácilmente identificable.

En general, se puede apuntar como principal diferencia con las coacciones leves que el acoso implica una serie de comportamientos destinados a molestar, agobiar y hostigar a la víctima.

Diferencia entre el delito leve de coacciones y el delito de violencia doméstica

Por otro lado, puede existir cierta dificultad en definir la conducta del delito leve de coacciones contra la pareja o expareja, o contra personas del núcleo familiar y de convivencia del agresor, en contraposición con los delitos de violencia de género y violencia doméstica regulado en el artículo 173, ya que ambos consisten en emplear la violencia contra unas personas determinadas, sin que sea necesario llegar a provocar lesiones o daños constitutivos de otro tipo de delito.

La principal diferencia entre ambas figuras es que el delito de coacciones supone el empleo de la violencia con un fin: obligar a una persona a hacer algo en contra de su voluntad, y atentar contra su libertad de decidir y actuar. Y, por otro lado, el delito de violencia doméstica y el de violencia de género implican el empleo de la violencia, pero sin un fin determinado, solo con el ánimo de hacer daño.

Isabel Moral Zamorano
Isabel Moral Zamorano

Abogada especialista en derecho penal y criminóloga. Graduada en Derecho y Criminología por la Universidad Rey Juan Carlos (2015/2020) y Máster Universitario en Acceso a la Profesión de Abogado por la Universidad Complutense (2021/2022).

Desde agosto de 2022 forma parte del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (colegiada número 137.078).

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