El delito de desórdenes públicos en el Código Penal

Delito de desórdenes públicos

Bajo el epígrafe de desórdenes públicos se regulan en el Código Penal una serie de delitos que buscan proteger el bien jurídico de la paz pública y el orden en la sociedad.

Vamos a ver a continuación cuáles son las conductas perseguibles y cómo se castigan.

Podemos ayudarle

En Dexia Abogados somos abogados especialistas en derecho penal en Madrid. Si necesita un despacho penalista con amplia experiencia, contacte con nosotros e infórmese sin compromiso.

Contacte con nosotros

¿En qué consiste el delito de desórdenes públicos en el Código Penal?

El delito de desórdenes públicos se compone en realidad de varias conductas punibles constitutivas de distintos tipos penales. Pero todas ellas suponen una actuación en grupo que provoca una grave alteración de la normalidad de la vida colectiva en los espacios públicos, violando las reglas administrativas de orden público y perturbando la paz de la ciudadanía. 

El tipo básico de delito de orden público es el contemplado en el artículo 557.1 del Código Penal, en virtud del cual, serán castigados con pena de prisión de 6 meses a 3 años quienes, actuando en grupo y con el fin de atentar contra la paz pública, ejecuten actos de violencia o intimidación sobre las personas o cosas, u obstaculizando las vías públicas provocando un peligro para la vida o la salud de las personas, o invadiendo instalaciones o edificios de modo que se altere gravemente el funcionamiento efectivo de los servicios esenciales que se prestan en ellos.

A continuación, el mismo artículo recoge algunas circunstancias que configuran un tipo agravado y otras circunstancias agravantes que afectan a ambos tipos.

Así, se considera una conducta más grave, castigada con prisión de 3 a 5 años e inhabilitación especial, la de cometer el delito por una multitud cuyo número, organización y propósito sean idóneos para afectar gravemente el orden público y/o con la circunstancia de hallarse los autores constituidos en autoridad, en cuyo caso la inhabilitación será absoluta y por un tiempo de 6 a 8 años.

En cuanto a las circunstancias agravantes, se trata de las siguientes (artículo 557.3):

  • Portar instrumentos peligrosos
  • Llevar a cabo actos de pillaje.
  • Portar armas de fuego.

En esos casos, se impondrá la pena en su mitad superior.

También se recoge una variante castigada con una pena menor que la del tipo básico (prisión de 6 meses a 2 años) consistente en provocar una avalancha, estampida o una reacción análoga en un lugar concurrido, poniendo en peligro la vida o la salud de las personas.

Todos los tipos mencionados están referidos a los autores de los hechos, pero también se establecen penas, aunque inferiores en uno o dos grados, para los provocadores, conspiradores o quienes propongan las acciones. 

El delito de desórdenes públicos se castiga por separado de los concretos delitos lesiones, amenazas, coacciones o daños a las personas o a las cosas en que hubieran incurrido los autores.

¿Cuáles son las notas definitorias del delito de desorden público?

De acuerdo a la letra del artículo, los elementos necesarios para apreciar delito de desórdenes públicos son: 

  1. Actuación en grupo. Aunque se exige que se actúe en grupo para poder entender realizada la conducta punible, la pena se impondrá de manera individual a cada uno de los intervinientes.
  2. Intención de atentar contra la paz pública. No se entiende realizado este tipo punible si no hay intención de atentar contra la paz pública, por lo que solo es posible cometer el delito dolosamente, no por imprudencia.
  3. Actos de violencia o intimidación. En ningún caso es delito de desórdenes públicos participar en una manifestación pacífica.

Además, los actos de violencia o intimidación tienen que producirse:

  • Sobre las personas o cosas.
  • O bien obstaculizando las vías públicas, de modo que se ocasione un peligro para la vida o la salud de las personas. Es preciso que se cree ese peligro, no bastando con obstaculizar las calles.
  • O invadiendo instalaciones o edificios, con el resultado de alterar gravemente el funcionamiento de los servicios públicos que se prestan allí. Debe darse el resultado de alteración de los servicios públicos, y esta alteración debe ser grave, lo cual supone una circunstancia difícil de determinar, y serán los jueces o tribunales quienes valoren cuándo concurre.

El bien jurídico protegido, como el mismo artículo indica, es la paz pública, que consiste en  un sentimiento subjetivo y colectivo de confianza en la normalidad de la convivencia en el espacio público.

Con estos tipos penales, se pretende preservar la confianza de los ciudadanos en un entorno social y público pacífico y ordenado, donde la convivencia no se vea amenazada.

¿Qué otros tipos penales castigan los desórdenes públicos?

Además de los delitos contemplados en el artículo 557, el Código Penal recoge otros tipos penales en los artículos siguientes:

Delito de invasión u ocupación de domicilio

El artículo 557 bis castiga con pena de prisión de 3 a 6 meses o multa de 6 a 12 meses, y por tanto una pena menor a la de los tipos anteriores, la acción grupal de invadir u ocupar, contra la voluntad de su titular, el domicilio de una persona, un despacho, oficina, establecimiento o local, aunque esté abierto al público. 

Para entender producida la conducta punible, el artículo exige que se cause un resultado consistente en la perturbación relevante de la paz pública y de su actividad normal.

También se exige que los hechos no den lugar a otra conducta que ya constituya otro tipo penal castigado con una pena más grave.

Delito de perturbación del orden en espacios administrativos

El artículo 558 castiga con pena de prisión de 3 a 6 meses o multa de 6 a 12 meses a quienes perturben gravemente el orden en los siguientes lugares o situaciones: 

  • En la audiencia de un tribunal o juzgado.
  • En los actos públicos propios de cualquier autoridad o corporación.
  • En un colegio electoral, oficina o establecimiento público.
  • En un centro docente.
  • Con motivo de la celebración de espectáculos deportivos o culturales.

En este caso no se exige que la conducta se realice en grupo, sino que se pena la acción individual.

Además de la pena de prisión, en su caso , se podrá imponer la pena de privación de acudir a los lugares, eventos o espectáculos de la misma naturaleza por un tiempo superior en hasta 3 años a la pena de prisión que se haya impuesto.

Delito de daños con resultado de desorden público

El artículo 560 castiga con pena de prisión de 1 a 5 años a quienes causen daños que interrumpan, obstaculicen o destruyan líneas o instalaciones de telecomunicaciones o la correspondencia postal, o causen daños en vías férreas u originen un grave daño para la circulación ferroviaria, o bien a quienes dañen las conducciones o transmisiones de suministros para las poblaciones, alterando gravemente su funcionamiento.

Tampoco se exige en este caso que se trate de una actuación en grupo, y sí se requiere la producción de un resultado: la causación de un daño en todos los elementos mencionados, en las comunicaciones y en los suministros.

Delito de simulación de peligro

También alteran la paz y el orden público, y atentan contra el normal funcionamiento de los servicios públicos, quienes simulan una situación de peligro para la comunidad o la producción de un siniestro, y por eso el artículo 561 del Código Penal castiga esta conducta, que puede ser individual, con pena de prisión de 3 meses y 1 día a 1 año o multa de 3 a 18 meses.

Para que se entienda cometido el ilícito penal es necesario que el peligro simulado precise prestar auxilio a otro, y como consecuencia se produzca un resultado: la movilización de los servicios públicos de policía, asistencia o salvamento.

Saray Contreras Fresneda
Saray Contreras Fresneda

Abogada especialista en derecho penal. Graduada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid (promoción 2013/2017) y Máster Universitario en Acceso a la Profesión de Abogado (promoción 2017/2019).

En 2019 realizó con éxito el examen de Acceso a la Abogacía y desde junio de ese mismo año forma parte del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (colegiada número 131.327).

Contacte conmigo – Más sobre mí

Concertar cita
Puede llamarnos al 91 641 19 69 o dejarnos su nombre y teléfono para que nos pongamos en contacto con usted.


    ¿Por qué debería escogernos?
    Atención personalizada
    Especialistas en Penal
    Disponibles 24/7
    Presupuestos cerrados
    ¿Dónde encontrarnos?
    C/ Serrano 93, 3º E 28006 Madrid, Comunidad de Madrid 91 641 19 69 [email protected]