¿Puede ejercitar la acción penal la persona jurídica que, siendo acusación particular, se extingue en mitad del proceso?

Ejercitar acción penal persona jurídica-acusación particular que se extingue

El punto de partida es afirmar que sí es posible que una persona jurídica ejerza la acusación particular en un procedimiento penal. 

Esta conclusión es obligada tras la lectura del artículo 109 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, pues en la medida en que una persona jurídica puede ser perjudicada por la comisión de un hecho delictivo, estará legitimada para ejercitar la acción penal y la civil derivada del mismo.

Podemos ayudarle

En Dexia Abogados somos abogados especialistas en derecho procesal. Si necesita un despacho con amplia experiencia en Derecho Penal, contacte con nosotros e infórmese sin compromiso.

Contacte con nosotros

Su comparecencia en el procedimiento se llevará a cabo a través del representante legal y de la defensa nombrados por los administradores al efecto.

Como es sabido, los procesos judiciales pueden durar mucho tiempo y en ese ínterin pueden producirse multitud de vicisitudes. La más extrema es la extinción de la persona jurídica, pero, en el ámbito empresarial pueden plantearse otras distintas como el concurso de acreedores o la absorción de la compañía.

En este post, vamos a abordar el primero de los escenarios planteados: la extinción de una sociedad que ejerce la acusación mientras aún está pendiente la causa penal.

¿Qué ocurre con la persona jurídica-acusación particular que se extingue en mitad del proceso penal?

Esta cuestión la resuelve la Sala Segunda del Tribunal Supremo en su sentencia núm. 143/2022, de 16 de febrero, aunque específicamente respecto de las sociedades de capital. Para ello, toma como punto de partida la doctrina unificada por la Sala Primera del Tribunal Supremo en su relevante sentencia núm. 324/2017, de 24 de mayo, que dispone:

“Aunque la inscripción de la escritura de extinción y la cancelación de todos los asientos registrales de la sociedad extinguida conlleva, en principio, la pérdida de su personalidad jurídica, en cuanto que no puede operar en el mercado como tal, conserva esta personalidad respecto de reclamaciones pendientes basadas en pasivos sobrevenidos, que deberían haber formado parte de las operaciones de liquidación. A estos efectos, relacionados con la liquidación de la sociedad, esta sigue teniendo personalidad, y por ello capacidad para ser parte demandada. En otros términos, empleados por la Dirección General de los Registros y del Notariado, "después de la cancelación persiste todavía la personalidad jurídica de la sociedad extinguida como centro residual de imputación en tanto no se agoten totalmente las relaciones jurídicas de que la sociedad es titular" (Resolución de 14 de diciembre de 2016)”.

Entonces, la primera conclusión a la que llega el Tribunal Supremo es que la sociedad que se ha extinguido mantiene una personalidad jurídica “latente” cuando es parte demandada por obligaciones contraídas pendientes. Esto encuentra su razón de ser en que pretende proteger a los terceros acreedores.

De lo anterior, la Sala Segunda extrae la siguiente conclusión: no es aceptable afirmar que la sociedad extinguida conserva personalidad jurídica residual para soportar las acciones civiles, pero no para ejercitar las acciones civiles pendientes. Por lo tanto, admite que la sociedad extinguida cuenta con capacidad para intervenir en el proceso penal como actora civil en tanto “perjudicada” por el delito. 

Finalmente, sobre la posibilidad de mantener la legitimación para el ejercicio de la acción penal una vez extinguida la compañía, el Tribunal Supremo mantiene que es la condición de perjudicada por el delito la que habilita a la persona jurídica para el ejercicio de la acción penal, de modo que su extinción posterior no priva de esa legitimación. 

El Tribunal Supremo, además, añade que la legitimación para el ejercicio de las acciones penales se ve reforzada porque con las mismas, generalmente, se favorecen los intereses económicos de la sociedad, que verá aumentado su patrimonio tras hacerse efectiva la responsabilidad civil derivada del delito.

Por ende, esta legitimación también repercute favorablemente en los intereses de terceros acreedores de la sociedad cuando mantuvieran créditos a su favor, pues la recepción de la responsabilidad civil determinará un aumento en el patrimonio de la persona jurídica deudora frente a la cual aún ostentan créditos reclamables.

Conclusión

Una persona jurídica que ejerce la acusación particular en una causa penal y que se extingue mientras dicho proceso está aún pendiente de resolverse, mantiene una personalidad jurídica residual y la legitimación para el ejercicio de la acción penal y civil derivada del delito.

Por tanto, puede seguir interviniendo en el proceso a través del representante legal y de la defensa que fueron designados al efecto.

Dexia Abogados
Dexia Abogados

En Dexia Abogados encontrará un despacho de abogados penalistas en Madrid con más de 10 años de experiencia.

Nos dedicamos en exclusiva al derecho penal, por eso podemos garantizarle que somos verdaderos especialistas. Trabajamos con el objetivo principal de encontrar la mejor solución para nuestros clientes.

Contacte con nosotrosNuestro equipo

Concertar cita
Puede llamarnos al 91 641 19 69 o dejarnos su nombre y teléfono para que nos pongamos en contacto con usted.


    ¿Por qué debería escogernos?
    Atención personalizada
    Especialistas en Penal
    Disponibles 24/7
    Presupuestos cerrados
    ¿Dónde encontrarnos?
    C/ Serrano 93, 3º E 28006 Madrid, Comunidad de Madrid 91 641 19 69 [email protected]